
Emociones y sentimientos van ligados, pero no son la misma cosa. Ellas, salvajes e involuntarias; ellos, conscientes y elaborados. Este libro se adentra en esa frontera difusa donde el cuerpo reacciona antes de que la mente comprenda.
Un viaje fascinante bajo la piel, un recorrido por nuestras luces y sombras de la mano de la poesía y la ilustración. Cada emoción se disecciona con delicadeza, se nombra, se dibuja y se libera. Flores prensadas, collages y acuarelas acompañan textos que laten como un pulso.
Un libro para valientes, para quienes no tienen miedo a romperse, a explotar, a sentir. Para quienes entienden que la fragilidad no es debilidad, sino la forma más honesta de habitar el mundo.


